Quién fuiste ya no serás,
ni hoy..ni nunca..jamás,
tal vez peor, tal vez mejor,
pero sólo son palabras, no tu prisión.
martes, 22 de marzo de 2016
lunes, 16 de noviembre de 2015
Un corazón de corcho, sentimientos como adorno,
no hay testigos,
sólo algún que otro recuerdo y algún espacio en blanco.
La pregunta bajo tierra,
yo con la vista en alto esperando su respuesta,
soluciones que no llegan,
soluciones son problemas.
El tiempo no perdona,
el tiempo nunca olvida,
las heridas en el alma se mantienen vivas,
afilando sus cuchillas,
atormentando la cordura.
Juego a ser poeta mientras prostituyo a las musas,
cada noche una distinta,
pero todos los días, despierto con la misma,
reina soledad.
no hay testigos,
sólo algún que otro recuerdo y algún espacio en blanco.
La pregunta bajo tierra,
yo con la vista en alto esperando su respuesta,
soluciones que no llegan,
soluciones son problemas.
El tiempo no perdona,
el tiempo nunca olvida,
las heridas en el alma se mantienen vivas,
afilando sus cuchillas,
atormentando la cordura.
Juego a ser poeta mientras prostituyo a las musas,
cada noche una distinta,
pero todos los días, despierto con la misma,
reina soledad.
Quitarme el sombrero de copa mientras bebo de tus medias,
medias caricias pero fuerte la mordida, tus dedos en mi nuca,
mis labios en tus miedos convertidos en sonrisas psicopáticas,
el ambiente denso, de noche o de día, qué más da el momento,
un trago de tu pecho y la cuenta vuelve a cero,
el reloj se reinicia y retornamos al juego,
saltamos a la lona con arrugas infinitas y la mirada en el techo,
mi espalda tu lienzo, cada cicatriz con tu nombre en verso.
medias caricias pero fuerte la mordida, tus dedos en mi nuca,
mis labios en tus miedos convertidos en sonrisas psicopáticas,
el ambiente denso, de noche o de día, qué más da el momento,
un trago de tu pecho y la cuenta vuelve a cero,
el reloj se reinicia y retornamos al juego,
saltamos a la lona con arrugas infinitas y la mirada en el techo,
mi espalda tu lienzo, cada cicatriz con tu nombre en verso.
sábado, 28 de marzo de 2015
Soy la mitad de mis palabras, una nube que no rompe, un grito que no se oye, una antítesis de vida, una lágrima vacía; El todo y la nada, el pasado y mañana, un pájaro sin alas, una oda muda, una sombra oculta...a pleno sol, a plena luz del fervor de la fiebre fría del Señor, testigo de su error. Muchos sentimientos y todos bajo llave, sepultados en el féretro de mi inerte cuore, día y noche perdiendo lo nunca ganado, lo jamás merecido, mi alma emigró cansada de estar en paro, de echar de menos una compañera con la que gastar el tiempo, con la que ganar la vida.
Soy la mitad de mi yo, la mitad de algo que hace años se murió.
Soy la mitad de mi yo, la mitad de algo que hace años se murió.
martes, 27 de mayo de 2014
Respirando el humo de este mustio corazón
con los ojos rotos medio muerto en el salón,
pasan los minutos, las ganas faltan,
el sol me ciega mientras levanto el dedo del amor,
telarañas en el alma y un diccionario en blanco
toda palabra sobra cuando añoras el pasado.
Afuera ya poco me importa,
aquí tinta y papel son abogado y juez
condenado a sufrir la opción que no jugué
apostando a la nada todo llegué a perder
y es que recuerdo tus ojos sueño, volver atrás, abrir el pico y poder volar, mirando abajo el cielo observar, desde tu cama tu cuerpo en medio...punto y final.
con los ojos rotos medio muerto en el salón,
pasan los minutos, las ganas faltan,
el sol me ciega mientras levanto el dedo del amor,
telarañas en el alma y un diccionario en blanco
toda palabra sobra cuando añoras el pasado.
Afuera ya poco me importa,
aquí tinta y papel son abogado y juez
condenado a sufrir la opción que no jugué
apostando a la nada todo llegué a perder
y es que recuerdo tus ojos sueño, volver atrás, abrir el pico y poder volar, mirando abajo el cielo observar, desde tu cama tu cuerpo en medio...punto y final.
lunes, 12 de mayo de 2014
Sorpréndese de nuevo mirando al cielo, buscando una sombra de paz algo de consuelo, la clave para asfixiar al sueño que recrea su esperanza, su tormento, la pesadilla de una vida con muy poco tiempo, heridas y sangre color fuego, un pozo en el pecho donde guarda el esqueleto de aquel niño ingenuo, maldito baúl de recuerdos, son como cristales reventados del espejo, joder cómo duele ver a tu protector tirado en el suelo, alucinando, dolorido por su pasado, su presente envenenado, enfermo tras gafas de sol en frías noches de invierno, ya no queda nada del amor a uno mismo, tan sólo autocastigo, y así pasan los días, semanas y gracias, y es que ya no queda nada, tan sólo esperar la llamada.
martes, 26 de noviembre de 2013
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