Soy la mitad de mis palabras, una nube que no rompe, un grito que no se oye, una antítesis de vida, una lágrima vacía; El todo y la nada, el pasado y mañana, un pájaro sin alas, una oda muda, una sombra oculta...a pleno sol, a plena luz del fervor de la fiebre fría del Señor, testigo de su error. Muchos sentimientos y todos bajo llave, sepultados en el féretro de mi inerte cuore, día y noche perdiendo lo nunca ganado, lo jamás merecido, mi alma emigró cansada de estar en paro, de echar de menos una compañera con la que gastar el tiempo, con la que ganar la vida.
Soy la mitad de mi yo, la mitad de algo que hace años se murió.
sábado, 28 de marzo de 2015
martes, 27 de mayo de 2014
Respirando el humo de este mustio corazón
con los ojos rotos medio muerto en el salón,
pasan los minutos, las ganas faltan,
el sol me ciega mientras levanto el dedo del amor,
telarañas en el alma y un diccionario en blanco
toda palabra sobra cuando añoras el pasado.
Afuera ya poco me importa,
aquí tinta y papel son abogado y juez
condenado a sufrir la opción que no jugué
apostando a la nada todo llegué a perder
y es que recuerdo tus ojos sueño, volver atrás, abrir el pico y poder volar, mirando abajo el cielo observar, desde tu cama tu cuerpo en medio...punto y final.
con los ojos rotos medio muerto en el salón,
pasan los minutos, las ganas faltan,
el sol me ciega mientras levanto el dedo del amor,
telarañas en el alma y un diccionario en blanco
toda palabra sobra cuando añoras el pasado.
Afuera ya poco me importa,
aquí tinta y papel son abogado y juez
condenado a sufrir la opción que no jugué
apostando a la nada todo llegué a perder
y es que recuerdo tus ojos sueño, volver atrás, abrir el pico y poder volar, mirando abajo el cielo observar, desde tu cama tu cuerpo en medio...punto y final.
lunes, 12 de mayo de 2014
Sorpréndese de nuevo mirando al cielo, buscando una sombra de paz algo de consuelo, la clave para asfixiar al sueño que recrea su esperanza, su tormento, la pesadilla de una vida con muy poco tiempo, heridas y sangre color fuego, un pozo en el pecho donde guarda el esqueleto de aquel niño ingenuo, maldito baúl de recuerdos, son como cristales reventados del espejo, joder cómo duele ver a tu protector tirado en el suelo, alucinando, dolorido por su pasado, su presente envenenado, enfermo tras gafas de sol en frías noches de invierno, ya no queda nada del amor a uno mismo, tan sólo autocastigo, y así pasan los días, semanas y gracias, y es que ya no queda nada, tan sólo esperar la llamada.
martes, 26 de noviembre de 2013
viernes, 13 de septiembre de 2013
Demasiado tiempo contra el suelo y llegados a este punto ya no busco salvar el infierno. Hoy la Felicidad se encuentra en venta y la Personalidad en la teletienda. La sociedad perfecta dicen, la soledad te asfixia asumen, y así crecemos a merced de una imagen, un producto, un estereotipo temporal, efímero.
Son muchas horas entre cuatro paredes que no cambian, que soportan las miserias y alegrías de una existencia que busca el equilibrio, encontrarse con sentido, saboreando el aislamiento como el manjar del conocimiento de aquello que pocos aceptan y menos aún se atreven a afrontar. No siempre lo correcto está en la mayoría, y tan sólo hace falta echar la vista atrás y apreciar el día a día. No te engañes, estar solo no es tan malo, aprendes a estarlo mientras algunos pierden la cordura por no relacionarse con su espectro, se ahogan en brazos de cualquiera, cosen sus sonrisas y usan lágrimas como arma arrojadiza, se temen demasiado. Estamos creando mentes dependientes de personas que no conocemos, algunas ni existen. Estamos perdiendo nuestra esencia, el ser uno mismo, conocerse a uno mismo, disfrutarse a uno mismo. Olvidamos que la Soledad enseña lecciones que ningún beso impartirá.
Son muchas horas entre cuatro paredes que no cambian, que soportan las miserias y alegrías de una existencia que busca el equilibrio, encontrarse con sentido, saboreando el aislamiento como el manjar del conocimiento de aquello que pocos aceptan y menos aún se atreven a afrontar. No siempre lo correcto está en la mayoría, y tan sólo hace falta echar la vista atrás y apreciar el día a día. No te engañes, estar solo no es tan malo, aprendes a estarlo mientras algunos pierden la cordura por no relacionarse con su espectro, se ahogan en brazos de cualquiera, cosen sus sonrisas y usan lágrimas como arma arrojadiza, se temen demasiado. Estamos creando mentes dependientes de personas que no conocemos, algunas ni existen. Estamos perdiendo nuestra esencia, el ser uno mismo, conocerse a uno mismo, disfrutarse a uno mismo. Olvidamos que la Soledad enseña lecciones que ningún beso impartirá.
viernes, 15 de marzo de 2013
jueves, 7 de febrero de 2013
Hace ya tiempo que no puedo, que vivo tras secretos y miradas de consuelo con palabras en espera que suplican estar fuera, echarse al vuelo, sellar su pecho, fundirse con el hecho de que todo lo que ansío es ser su lecho, estar en calma, porque verla cada mañana me ahoga el alma y aunque me dedique una sonrisa soy consciente de la trampa que se esconde en esta dicha, pura agonía.
Yo soy de esos que echan las cortinas, esconde las heridas y aún sufriendo mil desidias guarda fuerzas para seguir la rutina de llenar hojas con tinta y confesar en pocas líneas lo que no me atrevo a darle voz, darle salida, un nuevo día, y aunque el Sol brille allá arriba mi cama sigue muy sola y fría.
Dime dónde queda la cordura, por qué tengo que sanar la deuda que mantiene mi fortuna su balance negativo deja en quiebra mi natura, dura tortura, el maldito juego en el que la derrota está segura y como un suicida quiero perderme en el tablero de su figura, la cual persigo en cada sueño y pesadilla y sólo espero dejar huella en el recuerdo de su vida, una o dos líneas.
Entre las comas y tachones sobrevivo a la penuria que sentencia mi silencio, el autoestima, el todo o nada queda bien en la teoría, pero los riesgos son muy caros y en mis bolsillos sólo tengo el boli con el que dibujo su retrato, dos folios arrugados y un futuro que no pinta nada claro, tristes y amargos son pasillos que me alejan de sus brazos, del faro con el que poder guiar mi barco.
Esclavo del universal, solo me hallo ¿Cómo es posible que sea todo tan complicado? por qué tenerla al lado no me basta para ser capaz de liberar lo que en mi pecho se ha gestado, y es que ya suman cuatro años paseando por las calles de una city que se ama hasta morir, donde se muere amando, se forman charcos a mi paso que reflejan ojos desgastados, sonrisas del pasado.
El tiempo nunca espera aunque las prisas no son buenas y yo me quedé estancado en la memoria de sus piernas creyendo ser capaz de mantener la compostura frente a ellas, bailar al mismo son, y apagar las estrellas, volver a dar la luz, y no temer la espera, pero mierda este cerebro no acelera no sigue la estela de mi corazón y este ya no espera puso el turbo y va directamente justo contra el muro.
Yo soy de esos que echan las cortinas, esconde las heridas y aún sufriendo mil desidias guarda fuerzas para seguir la rutina de llenar hojas con tinta y confesar en pocas líneas lo que no me atrevo a darle voz, darle salida, un nuevo día, y aunque el Sol brille allá arriba mi cama sigue muy sola y fría.
Dime dónde queda la cordura, por qué tengo que sanar la deuda que mantiene mi fortuna su balance negativo deja en quiebra mi natura, dura tortura, el maldito juego en el que la derrota está segura y como un suicida quiero perderme en el tablero de su figura, la cual persigo en cada sueño y pesadilla y sólo espero dejar huella en el recuerdo de su vida, una o dos líneas.
Entre las comas y tachones sobrevivo a la penuria que sentencia mi silencio, el autoestima, el todo o nada queda bien en la teoría, pero los riesgos son muy caros y en mis bolsillos sólo tengo el boli con el que dibujo su retrato, dos folios arrugados y un futuro que no pinta nada claro, tristes y amargos son pasillos que me alejan de sus brazos, del faro con el que poder guiar mi barco.
Esclavo del universal, solo me hallo ¿Cómo es posible que sea todo tan complicado? por qué tenerla al lado no me basta para ser capaz de liberar lo que en mi pecho se ha gestado, y es que ya suman cuatro años paseando por las calles de una city que se ama hasta morir, donde se muere amando, se forman charcos a mi paso que reflejan ojos desgastados, sonrisas del pasado.
El tiempo nunca espera aunque las prisas no son buenas y yo me quedé estancado en la memoria de sus piernas creyendo ser capaz de mantener la compostura frente a ellas, bailar al mismo son, y apagar las estrellas, volver a dar la luz, y no temer la espera, pero mierda este cerebro no acelera no sigue la estela de mi corazón y este ya no espera puso el turbo y va directamente justo contra el muro.
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