lunes, 16 de mayo de 2011

Y llegados a este punto no queda otra que reírme. Observar mi entorno me hace sentir, cómo decirlo...una cierta locura racional. A medida que pasan los días, voy entendiendo menos el mundo, pues los valores de todo aquello sobre lo que se construyó la representación de la civilización, se van devaluando a medida que los niveles de superpoblación sobrepasan los límites, ni siquiera imaginados, por Thomas Robert Malthus. Datos y reflexiones inconexas, sí, pienso lo mismo que tú al leer estás, posiblemente incoherentes e intentos de madurez intelectual, líneas. Pero es esta la inestabilidad sobre la que se sustenta mi vida, donde cada campo en el que me envuelvo está, de algún modo inexplicable, jodidamente alterado, y no en el sentido de que las personas sean monstruos, o las situaciones extremas...Sino en el sentido en el que nada tiene sentido. Claro que cabe la posibilidad de que esté exagerando, y no lo niego, posiblemente sea así, pero aún a riesgo de quedar como un completo quejica e inmaduro adolescente entrada en la veintena, me parece aún más patético el que el día a día del mundo sea mera sustancia superflua, algo de lo que se podría depender. El producto social no me parece lo suficientemente bueno como para pagar su valor. Tampoco hacemos nada para remediarlo, mucha palabrarería bonita, rebelde, utopía aquí y hayá, pero nada sustancial, nada digno de llevarse a cabo (razón por la que nunca se ejecutan tales "proyectos", espero). Aún con todo, que tendrá que ver todo este sinsentido en forma de palabras con mi vida, te preguntarás. Sinceramente, no lo se, pero de algún modo, al reflexionar sobre cuestiones varias, siento la necesidad de mencionar todo esto, a pesar de que el objetivo no lo tengo claro. La cuestión es, ¿es este periodo de involución en el que estamos inmersos, algo realmente significativo?...sí, tal vez no, depende de quién conteste, de su filosofía de vida (si es que tiene alguna, aunque hoy por hoy puedo contar con los dedos de una mano las personas que considero lo suficientemente e intelectualmente preparadas como para que se hayan formado tal cuestión).

En fin, es posible que cuando lea esto dentro de unas horas, tenga el impulso de borrar tal parrafada, puesto que la intención de querer decir muchas cosas, se han visto reducidas a cero (viva la (mi) naturaleza humana)y en vez de ello, sólo he escrito palabras y más palabras y más palabras...aunque tengo la esperanza de que alguien pueda conectar todo ello y darle sentido. El sentido que le falta a todo lo que nos (me) rodea.

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