Seguir ahondando en las entrañas de la mente, en su esencia. Manteniendo la cordura dentro de los parámetros permitidos por unas reglas universales, aunque no justificadas. Qué tesoros guardará. Sueños que engañan prediciendo besos que jamás serán reales, imponiendo imágenes cuasiperfectas, utópicas. Sueños que se revelan contra el dueño que los creó, lastimando su alma, golpeando con aromas y colores que si bien están lejos, por momentos se imponen a milímetros. Demasiado cerca como para no ser desgarradores.
Y de vuelta a la luz, creer ser consciente de uno mismo. ¿Autocontrol?, permíteme dudarlo. Aún queda demasiado por soportar. Las ilusiones, aunque son efímeras, son muy numerosas y punzantes, y demomento...no he encontrado el escudo perfecto.
sábado, 22 de mayo de 2010
martes, 13 de abril de 2010
Podría ir peor.
Cuando realmente piensas que tu vida es inútil, incluso cuando sin ningún tipo de dudas cosideras que no puede ir peor, te equivocas. SIEMPRE, absolutamente Siempre, puede ir peor. De repende, un lunes te llaman y te disparan noticias que revientan tu vida, convierte una imagen, una ilusión cuasifeliz, en una imagen quemada, no quedando ni las cenizas. Pues la tempestad es tan fuerte que no deja nada, no permite nada, sólo trae sentimientos de odio, lástima, miedo, ingenuidad, desesperación...un conjunto de impresiones que desembocan en la autoculpa, y por consiguiente, en ganas de desaparecer. Ya sólo se tiene en mente una cuestión ¿Cómo hacerlo asegurando el 100% de éxito, y a ser posible conllevando el menor dolor posible?. Opciones y más opciones van y vienen, pros, contras, ¿accesibilidad a?, ¿valor para?, frustración.
Lo peor de todo es que también en esta nueva situción, la existencia y el mundo de uno puede empeorar, y no se es consciente de ello.
¿De verdad merece la pena aguantar?
¿De verdad se puede considerar dar las gracias por vivir?
¿De verdad se puede ser tan ingenuo y estúpido?
¿De verdad se puede llegar a mentir y hacer sufrir tanto?
¿De verdad puedes permitirlo?
...
Lo peor de todo es que también en esta nueva situción, la existencia y el mundo de uno puede empeorar, y no se es consciente de ello.
¿De verdad merece la pena aguantar?
¿De verdad se puede considerar dar las gracias por vivir?
¿De verdad se puede ser tan ingenuo y estúpido?
¿De verdad se puede llegar a mentir y hacer sufrir tanto?
¿De verdad puedes permitirlo?
...
domingo, 28 de marzo de 2010
Los años pasan.
Fragmentos de una vida guiada por la mentira y su dependencia. Maldita combinación. Noches de insonmio sintiendo lástima, sintiendo rabia, siendo víctima de un conflicto entre la razón y la emoción. Cada vez más la vida se convierte en algo desgarrador con pequeñas porciones de sonrisas forzadas, de alegrías fingidas. Inútiles explicaciones, excusas y esperanzas artificiales con las que autoengañarse y seguir caminando, a ciegas.
Los recuerdos infantiles se convierten en fuente de nostalgia, de momentos semimágicos, falsos, pero reconfortantes. Creer que todo va bien, que los problemas pertenecen a los demás, los suyos y él son inmunes. Los años pasan, se vuelven las tornas, los problemas están sólo en él, la felicidad le repele, a los suyos también. Nada parece ir bien. Reflexionar sobre cuestiones metafísica y analizar lo máximo posible todo lo que le rodea son fórmulas para encontrar los sentidos de, para comprender los porqués, para ver cualquier luz de cualquier color. Lástima que todo sea más complicado de lo que parece.
Llega la luz del alba, otro peter pan se levanta.
Los recuerdos infantiles se convierten en fuente de nostalgia, de momentos semimágicos, falsos, pero reconfortantes. Creer que todo va bien, que los problemas pertenecen a los demás, los suyos y él son inmunes. Los años pasan, se vuelven las tornas, los problemas están sólo en él, la felicidad le repele, a los suyos también. Nada parece ir bien. Reflexionar sobre cuestiones metafísica y analizar lo máximo posible todo lo que le rodea son fórmulas para encontrar los sentidos de, para comprender los porqués, para ver cualquier luz de cualquier color. Lástima que todo sea más complicado de lo que parece.
Llega la luz del alba, otro peter pan se levanta.
lunes, 8 de febrero de 2010
Sin control
La dependencia reaparece como un virus. Maldita situación. Diabólica condición. Elemento vital que atormenta y compensa una existencia. Una existencia no solicitada. El amor muda tanto de piel que ya no se sabe si está presente o no, si existe o no. ¿De qué vale autoconvencerse uno, si al final no se tiene poder para nada?. En la vida es una ley ilógica, cuando uno quiere no aparece, y cuando se pretende evitar, golpea con fuerza. No consigo entender como unos ojos pueden atormentar de esta manera un alma. ¿Ataraxia? ojalá, demasiado difícil para un ser tan inmaduro e inexperto. ¿Única salida? seguir como siempre, mantener la débil fortaleza y la difusa mente lo más solidas posible.
A fin de cuentas, sentirse de una manera u otra sólo variará la visión del mundo de una persona, ¿Y qué valor tiene ésta en comparación con las demás?
El verdadero sentimiento va más allá del placer personal.
A fin de cuentas, sentirse de una manera u otra sólo variará la visión del mundo de una persona, ¿Y qué valor tiene ésta en comparación con las demás?
El verdadero sentimiento va más allá del placer personal.
viernes, 22 de enero de 2010
Batalla perdida
Deslizándose por paisajes oníricos, recorriendo senderos teñidos de pesadillas, sobrevive. El reloj marca el tempo, el dolor el ritmo, su corazón la intensidad. El deseo, rápido se transforma en angustia, el placer efímero en inevitable aflicción, el alma y la razón comienzan su eterna batalla. Batalla perdida para los dos.
Perseguido por anhelos, rodeado de químeras, perdido en el descontrol. La opacidad su traje, la inseguridad su calzado, la soledad su filosofía. Una flor como compañera, una flor mustia. Un cuerpo marcado por el cilicio del pasado, del presente, del futuro. Una banda sonora en modo menor. Una existencia guiada por el sinsaber, la sinrazón.
Incesante lluvia intempestiva que ahoga sus intentos de volar. Cegadores relámpagos que le derriten las retinas como si de una vela se tratara. Nubes turbias que pulverizan sus esperanzas de ver el horizonte, de apreciar la vida.
Deslizándose por paisajes oxidados, recorriendo senderos teñidos de desesperación, sobrevive.
Perseguido por anhelos, rodeado de químeras, perdido en el descontrol. La opacidad su traje, la inseguridad su calzado, la soledad su filosofía. Una flor como compañera, una flor mustia. Un cuerpo marcado por el cilicio del pasado, del presente, del futuro. Una banda sonora en modo menor. Una existencia guiada por el sinsaber, la sinrazón.
Incesante lluvia intempestiva que ahoga sus intentos de volar. Cegadores relámpagos que le derriten las retinas como si de una vela se tratara. Nubes turbias que pulverizan sus esperanzas de ver el horizonte, de apreciar la vida.
Deslizándose por paisajes oxidados, recorriendo senderos teñidos de desesperación, sobrevive.
viernes, 1 de enero de 2010
Incertidumbre vital.
Vuelve a apoderarse de él. Esa sensación de ahogo, que noche tras noche intenta estrangularlo, nunca falta a su cita. Respira hondo, intenta aclarar sus ideas, otorgarle un significado a su existencia. No lo consigue, vuelve a fallar. Continúa cayendo en el pozo de la vida. Incertidumbre vital lo llama él. Los porqués se multiplican y multiplican, cada vez hay más. Es una invasión. Poco a poco devoran todo aquello que un día creía ser, creía creer, creía conocer. Su identidad se desintegra y desaparece, como si de ceniza se tratase. Vivir por vivir. Morir por morir. No halla significado alguno en acción alguna. No atisba razones de. Suspiros que se mueven como un péndulo a merced de violentas ráfagas de deseos.
El tiempo ya no es nada. El mundo ya no es nada. El todo ya no es nada. La nada...tampoco es nada.
Conclusiones difíciles de aceptar para él, pero son las únicas. Se angustia y su conciencia deja de funcionar. Su mecanismo se ha quebrado, se ha hecho añicos. ¿Existen reparadores de conciencias?.
Existencialismo inexistencial.
El tiempo ya no es nada. El mundo ya no es nada. El todo ya no es nada. La nada...tampoco es nada.
Conclusiones difíciles de aceptar para él, pero son las únicas. Se angustia y su conciencia deja de funcionar. Su mecanismo se ha quebrado, se ha hecho añicos. ¿Existen reparadores de conciencias?.
Existencialismo inexistencial.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Bajo el manto del pesismismo
Cielos grises reinando desde lo más alto. Observan, gimen y lloran. Su taciturna mirada destierra los peores recuerdos de mi corazón. Crea lagos en cuyo reflejo sólo veo soledad. El ave incansable reposa como cada noche en el alféizar de de mi ventana. Sueña libertad. Pregunta a la dama gris por qué ansía repartir desolación. Nunca obtiene respuesta. Sólo lágrimas cristalinas directas a su alma cayendo como carámbanos. Una mirada nacida de la desesperación, que mantenida bajo el manto del pesimismo, pinta un cuadro de elementos abstractos pero de fácil comprensión. No hay donde ir. No puedo pasar por ninguna puerta. No he tomado el brebaje necesario. Tal vez, no el recomendado. ¿Qué queda entonces sino árboles resquebrajados por la edad, y demasiado sabios como para entender a un alma que no se comprende ni a si misma?.
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