domingo, 20 de febrero de 2011

Gritar.

Gritar. Gritar hasta que sangren los pulmones. Hasta que el fuego se convierta en ceniza. Hasta que el corazón deje de latir. Chillar hasta poder comunicar lo que de otra forma sería imposible. Hasta que los oídos de la gente sean autopistas para las palabras directas al cerebro, al entendimiento. Vociferar hasta poder sentir la paz. Hasta que los sentimientos que desgarran el alma sean extirpados.

Las cuerdas vocales empiezan a fallar, sí, pero el objetivo mantiente el incesante sonido ambiente. Es necesario, pues nadie se percata del significado del lenguaje no verbal, irónico, ¿verdad?. Ya no queda lugar para las sutilezas. Ahora es tiempo de Gritar.

martes, 15 de febrero de 2011

Contradicción

Estima la libertad que encierra quedar prendido de su aroma. Disfruta de los golpes que le propina con cada cruce de miradas. Duerme desvelado imaginando cómo sería recorrer su cuerpo, delicado, salvaje. Las palabras son estímulos que activan su sistema nervioso. El corazón emprende su carrera particular contra el pecho, quemando rueda, dejando huella. No queda racionalidad que salvar, puro ímpetu, naturaleza plena.

Y el mundo sigue girando a su alrededor, todo avanza, el tiempo pasa y el cielo cambia de color. A pesar de las oportunidades, no alcanza la claridad. La tranquilidad interior que le permita saber qué desea. No es su estilo, lo sabe. Él es más de darle millones de vueltas a las cosas, descubriendo así nuevos obstáculos imposibles. Justificando, a pesar de su amargura, la inacción constante. Mejor mantenerse como siempre, y sufrir granito a granito, que provocar el derrumbamiento de su "guarida", ¿No?. Eso piensa.






La estabilidad conductual, moral y por qué no, espiritual no supone la invariabilidad de lo más recóndito del ser interior, simplemente mantiene la ilusión de que todo marcha según lo previsto.

jueves, 10 de febrero de 2011

Esferas.

Jamás antes vio un azul turquesa tan perfecto como los de aquellas perlas. Ojos, dicen algunos que se llaman. Para él, simple excelencia. Dos estrellas, que sin saber cómo o de dónde pueden venir, ciegan a la vez que permiten apreciar la simetría exacta de la belleza. Eso es, belleza. Miles de mitos escritos intentando expresar el significado de tal palabra. Se ríe de todos. Años de fingir saber lo que es, eruditos de la magnificencia se hacen llamar. Románticos. Se ríe. No hay palabras, versos o melodías artificiales que puedan siquiera acercarse al sentido de su belleza. La belleza. No hay nada creado por el hombre o la mujer, que puedan definir la sensación de poder apreciar su silueta bajo el sol. Aquellos ojos. Malditos ojos. Armas del diablo deben de ser. Si no...¿Por qué atraen con tal fuerza, que ni los héroes ni los más sabios, pueden resistir? Bendita maldición. Que le maldiga, dice, cientos de millones de veces. Que no pueda ver nada más. Sólo sus ojos. Sólo su belleza.

El mar no es tan inmenso, no al lado de sus ojos. Olas de luz que rompen contra la esfera marcando así, una circunferencia negra. Un anillo perfecto. ¿El diamante? su ser.

domingo, 6 de febrero de 2011

La clave.

Un roce. Un abrazo
Una mirada. Un beso
Una sonrisa.Un "te quiero"

Eso tengo, esto deseo. Pero ¡qué más da!...Daños colaterales de un corazón de piedra, al menos en apariencia. Un mundo en el que las palabras pueden no servir de nada, o sí. No tener certeza alguna embarra el camino, lapida la mente, destruye el alma.
Cuando nada coincide, todo cambia, y la establidad es nula. Todo es gris, no blanco, tampoco negro, gris. Color desteñido por las alegrías y las tristezas. El reflejo de un equilibrio perfecto. El reflejo del arma perfecta. La vida. Individual y colectiva. Sonrisas y lágrimas. ¿Directamente relacionada con el amor, en su significado más amplio y concreto? Tal vez. Apunta esta incertidumbre a la lista.

...

Si al menos un roce, realmente, pudiese cambiarlo, darme claridad, seguridad.
Si al menos una mirada, de verdad, pudiese brindarme ese calor que tanto añoro.
Si al menos una sonrisa, aquella entre tantas, pudiese descifrar la clave de la felicidad.

martes, 1 de febrero de 2011

Justo a tiempo

Cuando el corazón más sangra...
...más se abre y grita...
...sueña poder volar...
...en esos momentos...
...nadie escucha...
...la noche se burla...
...el alma sufre...
...y de repente...
...desaparece.

martes, 2 de noviembre de 2010

Sin cita previa

Siento molestarla, señora. ¿Podría decirme que es este dolor latente en mi pecho?, ¿Y esa sensación húmeda recorriendo mis antebrazos? Vengo sin cita previa. No sabía que había que coger número para hablar con usted. Espero que no esté demasiado ocupada, creo que esto es urgente. Me han hablado bien de usted, dicen que es la mejor, que lo cura todo,¡Hasta aquello para lo que la ciencia no tiene remedio!. Estoy perdido, o al menos eso creo. Intento caminar, y no veo ruta alguna. Busco en mi interior, y todo está apagado. Observo el futuro, y se encuentra borroso. Recuerdo el pasado, y está grisáceo. Pregunto a la gente, y dicen que no le de vueltas, que todo está bien. Pero yo no lo creo, no lo veo, no lo siento.

...

Estoy preocupado. Dentro de poco se me olvidará lo que es dormir, y ya no se como soñar. La cama es sólo un mueble más, algo que adorna un espacio en blanco teñido de negro. Fría madera. Frío suelo. Fría mirada de la altanera bombilla, que observa desde lo alto. Poco a poco me voy consumiendo en este habitáculo. Siento que las paredes se estrechan, que me asfixian con tal presión que respirar se convierte en una heroica contienda. El suelo se torna gélido bajo mis pies, congelando mis pulmones, helando mis sentidos. Y la puerta...cada vez está más lejos de mi alcance.

...

Dígame señora, ¿Podría recetarme algo que alivie o que me haga entender el porqué o el qué?. Mi pecho está obstruído. Mis manos empapadas. Dese prisa, por favor.

miércoles, 30 de junio de 2010

S.O.S.

Permíteme conservarme en ti, en tu cuerpo
alquílame un trozo de sombra, lo que sea
libérame de mí, déjame seguir tu sendero
poder apreciar una sonrisa, creíble y sincera
volar por sueños que no condenan almas en pena
saborear las esperanzas, imaginar que son ciertas
susúrrame palabras bonitas, da igual si son mentiras
no borres tus huellas, marcan el camino a la meta
autoriza mi paso a tu morada, tu cama, tu almohada
ayúdame a descansar, a sentirme bien, a creer en ella
arráncame mi lástima, mi pena, vuélveme persona
demasiado pido y lo sé, pero mi única salida
seguir consumiéndome en esta hoguera llamada vida